Continúo con la serie de posts que intentan desarrollar mis claves de innovación educativa. En esta ocasión le toca el turno a la formación permanente del profesorado, uno de los elementos más olvidados de las últimas décadas en el sector y posiblemente una de las causas más graves del inmovilismo educativo de este país.

Si bien es verdad que durante el último lustro se ha identificado como un factor crítico del sistema y se está haciendo esfuerzos titánicos por convencer al profesorado de la imperiosa necesidad de una actualización permanente, las dificultades son máximas y merece la pena animar desde la experiencia a afrontarlo como un reto y una necesidad más de nuestra profesión.

Mi blog enuncia un lema que dice:

quien se atreve a enseñar nunca debe dejar de aprender.

John Cotton Dana

y lo hago desde el convencimiento más absoluto y lo pongo en práctica tanto como puedo.

Lo hago porque me ayuda a tener una visión panorámica de lo que hago a diario y me aporta frescura y cambios en mis clases, que me permiten «innovar» o al menos dar nueva forma a lo habitual. Me ayuda a tecnificar más mi práctica docente y cuando digo tecnificar no leas tecnologizar. Me refiero a hacer las cosas desde el punto de vista técnico de la educación más conveniente y contrastado.

Me permite contrastar prácticas docentes de otros compañeros en otros lugares , no solo en España y puedo compartir con ellos todo tipo de materiales, experiencias e ideas. He conseguido conocer multitud de herramientas analógicas y digitales muy útiles en mi día a día que antes desconocía. Y desde luego me ha brindado la ocasión de conocer a otros profesores con visiones distintas, ni mejores ni peores, que me han permitido reflexionar y crecer como profesor.

La formación del profesorado a día de hoy creo que debe tener tres columnas sobre las que apoyarse:

  • Los cursos de formación específica: tanto presenciales como online. De los segundos destacaría los MOOC (Massive Online Open Courses) que nos permiten mayor flexibilidad y número de oportunidades y variedad. Te recomiendo INTEF pero hay muchos. (Blog Educación 3.0)
  • Las redes sociales : en los últimos tiempos tan denostadas , pero que sin duda el profesorado ha sabido usar para compartir y exhibir sus prácticas y sus opiniones. Destacaría especialmente Twitter con una comunidad de docentes rica y viva. Mucha de la formación online anterior se vincula a estas redes. Si te animas te recomiendo hashtags como #eduhora #educacion #innovacioneducativa. También son multitud y de una calidad excelente muchos blogs de educadores que en solitario o en grupo aportan conocimiento e ideas.
  • El intercambio de práctica docente: esto puede o debe suceder tanto en el mismo centro como entre diferentes claustros. Es bueno visitar las aulas de los demás y que te vengan a ver, sin sentirse invadido y mucho menos juzgado. Algún día abriremos el melón del coaching educativo.

Por otro lado creo que la formación permanente del profesorado debe aspirar a cuidar a los docentes tanto en el plano técnico de sus propias áreas de conocimiento como en sus competencias y destrezas relacionadas con la didáctica y la pedagogía. Es tan vital y relevante que los sistemas educativos deben cuidar y favorecer dicha formación dando al docente las oportunidades, tiempos y ayudas para realizarlas. La política educativa debe reflejar tanto la obligación como los medios que proporciona para llevarla a cabo.

Voy a ser más claro, un país debe obligar a sus cuerpos docentes, sean del ámbito que sean a que se actualicen permanentemente, pero debe ser capaz de dar las oportunidades y tiempos, ya que él es el responsable último de la formación de su profesorado.

Desde aquí os animo a hacerlo, no dejéis de formaros de ver cosas nuevas y distintas, os revitalizará y hará de vuestras clases algo diferente.

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